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¿Cómo elegir una célula de carga? Factores a valorar

Para seleccionar la célula de carga más adecuada, hay que analizar las condiciones ambientales y el tipo de aplicación.

¿Cómo elegir una célula de carga? Factores a valorar
¿Cómo elegir una célula de carga respecto a otra?

Para satisfacer los múltiples requisitos de un sistema de pesaje, ¿qué características específicas deben tenerse en cuenta y en relación con qué variables?

Para definir la célula de carga más adecuada, hay que evaluar varios factores, tanto externos como intrínsecos a la propia aplicación a la que se destina el sistema de pesaje.

En particular, debe prestarse atención:

  • a las condiciones ambientales en las que funcionará el sistema (¿DÓNDE vamos a pesar?)
  • al propio tipo de aplicación: las características de la estructura a pesar y su funcionamiento, así como el objeto y la finalidad del pesaje (¿CÓMO, QUÉ y POR QUÉ vamos a pesar?)
Diagrama que muestra los factores más relevantes que deben evaluarse al elegir una célula de carga: entorno y tipo de pesaje.

Analizar estos factores permite orientarnos mejor entre los diferentes tipos de células de carga disponibles y entre las muchas características específicas que debe tener la propia célula.

Así podremos seleccionar la célula de carga estándar más adecuada o proporcionar los detalles necesarios para una solución custom personalizada.

→ Lea también Principales tipos de células de carga
→ Lea también ¿Cómo elegir una célula de carga? Guía de características técnicas


1. ¿DÓNDE PESAMOS?
Evaluar las condiciones ambientales del sistema de pesaje.

El entorno afecta las prestaciones de las células de carga, por lo que es fundamental analizar las condiciones en las que van a trabajar, para seleccionar las características más adecuadas.

Tendremos que considerar cuidadosamente el grado de severidad del entorno donde se vaya a colocar el sistema de pesaje, en lo que se refiere a las condiciones climáticas, naturales y especiales, así como a las relacionadas con el tipo de instalación e industria.

En concreto, tendremos que plantearnos algunas preguntas útiles:

¿La célula de carga se montará en el interior, o al aire libre en lugares no protegidos de la intemperie?
¿El entorno de la aplicación es polvoriento? ¿Húmedo?
¿Se sumergirá la célula de carga? En caso afirmativo, ¿a qué profundidad? ¿Será una inmersión temporal o continua?


En primer lugar, hay que tener en cuenta el grado de protección IP requerido, es decir, el nivel de resistencia contra la entrada de polvo y/o agua al sensor.

El grado de protección se indica mediante el código IP  (Ingress Protection) seguido de 2 dígitos.
El primero indica el grado de protección de las carcasas de los equipos eléctricos contra la entrada de objetos sólidos (por ejemplo, polvo) y puede ir de 0 a 6.
En cambio, el segundo dígito indica el grado de protección contra la entrada de líquidos y puede ir de 0 a 9, con dígitos específicos para la resistencia contra chorros de agua de presión variable o contra inmersiones de duración y profundidad variables.

Las células de carga LAUMAS, por ejemplo, ofrecen grados de protección IP65 e IP69K contra chorros de agua e IP67 e IP68 contra inmersión.

Codificación IP, que describe el grado de protección de las carcasas de los equipos eléctricos.

Codificación IP, que describe el grado de protección de las carcasas de los equipos eléctricos.

Todas estas condiciones también influyen en la elección del material con el que se fabrica la célula de carga.

Por ejemplo, si la aplicación se encuentra en un entorno polvoriento, en interiores, el aluminio o el acero no inoxidable pueden ser suficientes.
Si, por el contrario, está al aire libre, o expuesta a líquidos o agentes agresivos como productos químicos, debe considerarse como requisito básico un acero inoxidable 420, hasta llegar al acero inoxidable 17- 4 PH que es el más resistente a la corrosión.

¿A qué temperatura mínima y máxima va a funcionar la célula de carga?

Todos los materiales experimentan cambios con la temperatura, expandiéndose por el calor o contrayéndose por el frío. Por lo tanto, esto también se aplica a las células de carga y sus galgas extensiométricas.

Los entornos con temperaturas no estándar (muy calientes o muy fríos) pueden afectar a las deformaciones del metal e implicar alteraciones en la resistencia eléctrica del conductor.
Lo mismo ocurre en caso de grandes oscilaciones de temperatura.


Para garantizar que las células de carga midan correctamente el peso, independientemente de la temperatura ambiente, cada célula se somete a un tratamiento de compensación de temperatura durante su fabricación.

Esto le permite trabajar dentro del rango de temperatura indicado en su ficha producto, respetando los errores de temperatura indicados (efecto de la temperatura en cero y efecto de la temperatura en el fondo de escala).

La compensación de temperatura estándar de las células de carga LAUMAS normalmente es de -10+40 °C, pero en el caso de condiciones de temperatura excepcionales fabricamos células de carga personalizadas con compensación de temperatura a medida y cables especiales de alta/baja temperatura.

Célula de carga personalizada fabricada por LAUMAS, con cable especial para altas temperaturas.

Célula de carga personalizada fabricada por LAUMAS, con cable especial para altas temperaturas.

Otro elemento de la ficha producto a tener en cuenta es el rango de temperatura de trabajo, es decir, el rango de temperatura de funcionamiento dentro del cual la célula de carga puede seguir funcionando sin romperse, pero no garantiza sus características metrológicas.

→ Lea también ¿Cómo elegir una célula de carga? Guía de características técnicas para saber más sobre: grado de protección, materiales de construcción, compensación de temperatura y rango de temperatura de trabajo.

¿La célula de carga se utilizará en una zona con atmósfera potencialmente explosiva?

Si la célula de carga se va a instalar en una zona clasificada como peligrosa por la presencia de mezclas de gases, vapores o nieblas inflamables o polvos combustibles, es imprescindible una certificación específica.

La certificación más adecuada depende tanto de la clasificación de la zona peligrosa como del mercado al que esté destinada.

Por lo tanto, la célula de carga debe estar certificada según la normativa vigente en el país correspondiente, por ejemplo:

  • norma ATEX para la Unión Europea
  • esquema de certificación IECeX a nivel internacional
  • certificación FM HazLoc para Estados Unidos y Canadá
  • certificación EAC Ex para los países de la Unión Aduanera Eurasiática
  • certificación Ex NEPSI para la República Popular China
Logotipos de las principales certificaciones para el uso de células de carga en atmósferas potencialmente explosivas: Atex, IECEx, EAC Ex, FM HazLoc y Ex Nepsi.

→ Consulte todos nuestros productos para atmósferas explosivas

¿La zona de instalación está clasificada como sísmicamente activa? ¿O es una zona especialmente ventosa?

Todas las condiciones que puedan generar vibraciones o fuerzas extraordinarias deben tenerse en cuenta por cuestiones tanto de seguridad como de exactitud y precisión de pesaje.

En estos casos, al adquirir la célula de carga ya deben preverse los  accesorios de montaje, otro tipo de accesorios y vínculos adecuados, para poder instalarla correctamente, protegiéndola de tensiones potencialmente perjudiciales.

En ocasiones, los accesorios de montaje estándar pueden no ser suficientes; en estos casos, será tarea y responsabilidad del diseñador de la instalación prever, calcular y montar vínculos antivuelco específicos para soportar el sistema de pesaje.

 

TENDITORE300 LAUMAS, vínculo horizontal contra desplazamiento lateral.

TENDITORE300 LAUMAS, vínculo horizontal contra desplazamiento lateral.

→ Mire también el tutorial Vínculos contra fuerzas horizontales y vuelco


2. ¿CÓMO PESAMOS?
Evaluar la aplicación específica del sistema de pesaje.

Con el análisis del tipo de aplicación en la que vamos a instalar el sistema de pesaje se obtiene información precisa sobre la célula de carga a utilizar.

¿De qué aplicación se trata? ¿Cómo funciona, o más concretamente, cuál es el método de carga

Dependiendo del funcionamiento  del propio sistema, sabremos en primer lugar si necesitamos una célula de carga de compresión o de tracción.


Dependiendo del tipo concreto de aplicación, nos orientaremos entre los muchos tipos de células de carga disponibles.

Algunas aplicaciones son tan específicas que sólo se requiere un modelo concreto de célula de carga.

Es el caso, por ejemplo, de las células de carga para la medición de la tensión del cable cuando funcionan como limitadores de carga en sistemas de elevación, o de las células de carga para tirantes para medir y controlar la fuerza de tensado de tirantes en obras de ingeniería civil.

Otro ejemplo son las células de carga para pedal de freno, especialmente diseñadas para medir la fuerza que se imprime con el pie en el pedal de freno de un coche.


→ Lea también Principales tipos de células de carga

Aplicación de una célula de carga para tirantes.

Aplicación de una célula de carga para tirantes.

¿El tipo de aplicación tiene estrictos requisitos higiénicos? ¿Se lavará la célula de carga con detergentes químicos?

Para aplicaciones en las que deban cumplirse requisitos higiénicos especiales, hay que optar sin duda por una célula de carga de acero inoxidable y con grado IP adecuado (IP69K), para protegerla de los lavados con agua a alta temperatura y presión y de la acción agresiva de los detergentes químicos.


A veces, en determinados sectores como el alimentario o el químico/farmacéutico, es necesario o deseable que la célula esté provista de una certificación específica, que acredite que es perfectamente higienizable.
Las certificaciones internacionales de referencia son 3-A Sanitary Standard o EHEDG.

Célula de carga higiénica para montaje en pie LAUMAS, modelo FLC3A.

Célula de carga higiénica para montaje en pie LAUMAS, modelo FLC3A.


¿Cuáles son los requisitos higiénicos de la célula de carga para montaje en pie FLC 3A?


¿Hay limitaciones de dimensiones?

Si existen limitaciones de espacio en la aplicación a la que debe adaptarse la célula de carga, el tamaño más o menos compacto del sensor también puede ser un factor a valorar.

¿La aplicación implica riesgo de impactos accidentales, golpes, sobrecargas o cargas desequilibradas?

Estos factores son especialmente decisivos a la hora de elegir la capacidad (o carga nominal) de la célula de carga.

  Para determinarlo, no basta con conocer el peso bruto, es decir, el peso total que soporta la célula de carga; también hay que considerar si el tipo de aplicación conlleva un riesgo de impactos, vibraciones, sobrecarga en un lado, carga o descarga de material, etc. Todas estas situaciones conllevan fuerzas adicionales (también conocidas como “fuerzas parásitas”) que actúan sobre la célula de carga no solo en la dirección principal para la que fue diseñada, sino también desde el lateral, desde abajo o desde otra dirección.

Estas fuerzas corren el riesgo de dañar la célula de carga si su capacidad es demasiado baja, pero también alteran los resultados de medición de la propia célula.

Impacto entre una carretilla elevadora y un transportador de rodillos.

Impacto entre una carretilla elevadora y un transportador de rodillos.

Por lo tanto, para garantizar que incluso en estas condiciones la célula de carga funcione correctamente y proporcione resultados fiables, es necesario sobredimensionar su capacidad.


También es importante prever una correcta instalación con la ayuda de  accesorios de montaje y otro tipo de accesorios adecuados, que actúen como vínculos antivuelco y limitadores de desplazamientos laterales.


3. ¿QUÉ PESAMOS?
Evaluar el objeto del sistema de pesaje.

¿Cuánto pesa la carga y qué dimensiones tiene? ¿La carga es estática o dinámica?

El objeto de pesaje también proporciona información sobre la capacidad que debe tener la célula de carga.

A la definición de la carga máxima que cabe esperar durante la medición contribuyen factores como las dimensiones y el peso de la mercancía, así como si el objeto es estático o dinámico, junto con el peso de la propia estructura y la posibilidad de que entren en juego fuerzas parásitas.
Será necesario asegurarse de que la célula de carga tenga capacidad suficiente para soportarlo.

A DESTACAR:

Como norma general, se recomienda sobredimensionar siempre las células de carga respecto a la carga máxima a aplicar en el sistema de pesaje, eligiéndolas con una capacidad nominal mayor en al menos un 25-30%. Para algunas aplicaciones puede ser necesario sobredimensionarlas en un 100% o más.


→ Lea también ¿Cómo elegir una célula de carga? Guía de características técnicas para obtener más información sobre la capacidad de las células de carga.

¿Hay que pesar sustancias explosivas?

El tipo de mercancía a pesar también puede influir en la clasificación de una zona como atmósfera potencialmente explosiva, como es el caso del pesaje en plantas petroquímicas o de sustancias explosivas en general, incluyendo polvos y harinas.
Incluso en estos casos, consideraremos las células de carga con las certificaciones más adecuadas (ATEX, IECEx, Hazloc, EAC Ex, Ex NEPSI, etc.).

¿Cuál es el valor de la mercancía a pesar?

Por último, el objeto del pesaje también influye en el análisis del grado de exactitud que debe o puede alcanzarse.

Una balanza médica que tenga que dosificar los principios activos de un producto farmacéutico, por ejemplo, necesita mayor exactitud que una aplicación para pesar grandes cantidades de materiales de construcción.

En general, para las mercancías de poco valor (como arena o grava), no se requiere un pesaje especialmente preciso, mientras que en las aplicaciones farmacéuticas y para los productos más relevantes, se exige un alto nivel de exactitud del sistema de pesaje.
En cualquier caso, para aplicaciones médicas, legales o de cálculo de precios, es necesario que las células estén certificadas según las normas obligatorias, que estipulan, de forma estricta, el grado de exactitud requerido.

En el siguiente apartado nos adentraremos en los principales parámetros a tener en cuenta a la hora de definir el grado de exactitud de una célula de carga: certificación OIML R 60 y clase de exactitud OIML (también denominada "clase de precisión"), error combinado, resolución, efecto de las variaciones de temperatura.


4. ¿POR QUÉ PESAMOS?
Evaluar la finalidad del sistema de pesaje.

Cada finalidad requiere prestaciones diferentes de las células de carga.

La finalidad última del sistema de pesaje puede ser la dosificación, la limitación de la carga por motivos de seguridad, el control de calidad o el recuento de piezas fabricadas (función cuentapiezas), el control del peso en línea, el control estadístico de preenvasados o la fijación del precio.

Otras veces, la finalidad del sistema puede ser medir y controlar la fuerza y no el peso, por ejemplo en aplicaciones geotécnicas o en una máquina de ensayo de materiales.

Aplicación: control del peso en línea.

Control del peso en línea.

¿Qué grado de exactitud de medición se exige a la célula de carga, en el contexto de su aplicación concreta y en relación a su finalidad?


El análisis de la finalidad concreta de un determinado sistema de pesaje permite, sobre todo, evaluar qué grado de exactitud y precisión deben garantizar las mediciones de peso proporcionadas.
Algunas aplicaciones exigen un grado muy elevado, mientras que otras pueden tolerar prestaciones ligeramente inferiores.

La exactitud y la precisión pueden no ser demasiado importantes, por ejemplo, en un sistema de elevación en el que la única tarea de la célula es limitar la carga máxima aplicada, con una función de seguridad más que de pesaje real. 

Por el contrario, se convierten en requisitos fundamentales de una célula de carga cuando el sistema de pesaje se destina a un uso legal en las transacciones comerciales, es decir, cuando la finalidad del pesaje es la determinación de un precio de venta para una transacción comercial.

En este caso, la célula de carga deberá estar necesariamente homologada, es decir, provista de la certificación metrológica OIML R 60 que acredita el cumplimiento de los estrictos requisitos metrológicos definidos por la Organización Internacional de Metrología Legal (OIML), garantizando la alta calidad de la célula en sus prestaciones de pesaje.
Esta certificación es necesaria para las aplicaciones homologadas en muchos países, incluidos la Unión Europea y el Reino Unido.

→ Vea nuestras células de carga homologadas OIML R60


Dependiendo del mercado al que se destine la célula de carga, también pueden ser útiles otras certificaciones similares, que acrediten que el sensor cumple los requisitos metrológicos para su uso legal en las transacciones comerciales que requieren las normativas de diferentes países; por ejemplo:

  • Certificación NTEP para Estados Unidos
  • Certificación Pattern Approval Certificate (PAC) para la Federación Rusa
  • Certificación CPA (Chinese Pattern Approval) para la República Popular China


Otras características a tener en cuenta, sobre todo cuando la aplicación requiere un alto nivel de calidad en el resultado de la medición:

  • Clase de exactitud OIML /divisiones legales.
    Se trata de la clasificación, dependiente de la certificación OIML R 60, que describe las características metrológicas de la célula de carga e indica su grado de exactitud y precisión.

    Las diferentes clases se indican mediante una letra que indica su nivel de exactitud (A, B, C y D) y un número, que indica cuántas divisiones legales es capaz de detectar la célula en unidades de millar.
    Las divisiones legales son las más pequeñas variaciones de peso ciertas, estables en todas las condiciones de medición, que la célula de carga es capaz de detectar.

    Un mayor número de divisiones legales significa mayor exactitud de medición, ya que permiten detectar variaciones de peso más pequeñas.
    Por ejemplo, la clase de exactitud C3 indica una célula que puede insertarse en sistemas de pesaje capaces de medir variaciones de peso de hasta 1/3.000 de la capacidad máxima del sistema.

    A continuación, la clase D1 indica una exactitud menor, aceptable por ejemplo para una célula de carga utilizada en el pesaje de materiales de construcción, mientras que las clases de C3 a C6 y superiores corresponden a células de carga de alta exactitud, aptas para balanzas de precisión, seleccionadoras ponderales, sistemas de pesaje homologados, balanzas de sobremesa, básculas puente.

  • Error combinado.
    Expresado en porcentaje del fondo de escala, este valor representa el error máximo que cabe esperar de la célula de carga.
    Las características de linealidad, histéresis y error de temperatura se comprueban en los ensayos OIML en una única serie de ensayos que proporcionan un límite total a la suma de los tres errores detectados.
    Este valor es el error combinado. Cuanto más bajo, más exacta y precisa es la célula de carga.

  • Escalón mínimo de verificación (Vmin).
    Es el  intervalo mínimo de verificación en el que se puede dividir el campo de medida de la célula de carga.
    Se obtiene a partir de la relación entre la capacidad máxima de la célula y el valor Y (o V min relativo) que se establece mediante ensayos OIML.
    En realidad, describe la resolución de la célula de carga, es decir, el incremento mínimo de peso que la célula puede apreciar.
    Este valor es esencial cuando la célula de carga se va a utilizar en un sistema de pesaje homologado para uso legal en las transacciones comerciales.

  • Efecto de las variaciones de temperatura.
    El efecto de la temperatura en cero y el efecto de la temperatura en el fondo de escala indican exactamente el error máximo que un aumento o una disminución de temperatura provocan en la lectura de la célula, es decir, el desvío del valor de cero o del fondo de escala respecto al valor real en porcentaje del fondo de escala por cada grado centígrado de variación de temperatura.

 
→ Lea también ¿Cómo elegir una célula de carga? Guía de características técnicas para saber más sobre estos parámetros

Además de todos los factores analizados hasta ahora, para elegir la célula de carga más adecuada, también hay que tener en cuenta:

  • el factor económico, ya que las células de carga varían considerablemente en términos de coste, dependiendo de las especificaciones y también hay que tener en cuenta el presupuesto disponible;

  • un estudio cuidadoso de cómo se va a instalar la célula de carga.
    Planificar y realizar un correcto montaje de la célula de carga es, de hecho, decisivo para obtener el mejor rendimiento del sensor y garantizar su uso seguro y duradero.

→ Lea también Correcta instalación de un sistema de pesaje o vea el tutorial:

 

En conclusión: la elección de la célula de carga adecuada para una determinada aplicación radica en la compleja evaluación y la relación entre todos los factores que hemos examinado.

LAUMAS apoya  a sus clientes en este análisis previo, poniendo a su disposición toda su experiencia.

Podemos ayudarle a elegir las células de carga perfectas para cada necesidad específica y asesorarle sobre el montaje más adecuado para su aplicación.

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